14 diciembre, 2010

Etapa 17. Zamora a Salamanca

  • Relevistas: Trein y …. trein
  • Distancia recorrida: 497,08 km
  • Breve descripción de la ruta (salida, llegada y puntos de interés principales): Salida desde Lubian en el limite fronterizo con Ourense y Llegada a la capital charra, pasando por parajes tan hermosos como Puebla de Sanabria, Lagunas de Villafáfila, Toro, Zamora, Fermoselle, Arribes del Duero, pasando unos metros hasta la vecina Portugal, Leesma y finalmente llegada a Salamanca
  • Fecha de comienzo y fin del relevo (desde que se recibe hasta que se entrega): 14 al 19 de agosto de 2010
  • Lo mejor de la etapa:: Aparte de las cañitas que nos tomamos Tonilupe y yo en Salamanca, el comprobar que bicicleta y fiesta son compatibles al 95%(los excesos se pagan). Tambien destacar la zona de Puebla de Sanabria(con su mercado medieval), Fermoselle y Trabanca donde hay un museo etnografico y una fragua en la que tuve la suerte de ver como se hacían los utiles antiguamente.
  • Lo peor de la etapa: Sin duda el calor sofocante a las horas centrales del dia.

Etapa 1. Lubian – Villardeciervos
Hoy he iniciado la espiral zamorana. Tras unos problemas de transporte de la “shinkansen” (no entraba en el coche de mi amigo) finalmente me la han llevado en la furgoneta que abría la carrera de la vuelta a Zamora.
Una vez en Lubian tras ver un montón de buenas maquinas he cargado los bártulos y he iniciado la ruta.
La zona era muy bonita con arboles por todas partes lo que se agradecía ya que daban algo de sombra y hacia un sol de justicia. He dejado Lubian por la Za-116 pasando por la aldea de Hedroso y he cogido la N-525 que apenas tiene trafico ya que va paralela a la autovia A-52. Al llegar a Padornelo he hecho un alto para comer el bocadillo que llevaba preparado ya que he iniciado la etapa un poco tarde, casi a las 2 de la tarde. Hasta Padornelo la etapa ha sido casi todo en subida con rampas de hasta el 8-9% pero pasando esta localidad se iniciaba tras cruzar un tunel una larga bajada que llegaría casi hasta las faldas de la villa de Puebla de Sanabria donde tras una bajada había que subir una fuerte pendiente para acceder a su casco histórico, donde estaba todo engalanado ya que había un mercado medieval.
Luego he cogido una carretera de la Diputacion zamorana con dirección a la estación de ferrocarril y Ungilde que me llevaba por las aldeas de la zona en un sube y baja solo roto por una fuerte pendiente a la salida de Robledo.
He ido atravesando la comarca de la Carballeda, pasando por la Ruta del contrabando, ya que esta muy cerca la frontera con Portugal, he pasado por Pedroso de la Carballeda, luego por Folgoso de la Carballeda y finalmente por Sagayos donde he cogido la carretera que me llevara a Codesal y luego a Cional donde al pie de la carretera había mucha gente dándose un baño en el embalse que forma el rio Valdalla y apenas un par de kilómetros mas tarde he llegado a Villardeciervos donde me esperaban unos amigos de Valladolid y que tienen casa aquí.
En este pueblo acaban de ser fiestas y hoy tienen cena popular a la que acido como uno mas y después de la cena los jóvenes del pueblo van de fiesta a Ferreras de Arriba que esta también de fiestas y yo me uno a ellos terminando la jornada a las 5 de la madrugada.
Mañana será un nuevo día con muchas menos rampas y esto me ha hecho animarme mas a estar de fiesta.
Las fotos cuando llegue a Pucela que aquí no tengo ordenador para ponerlas.
Tras visitar el casco histórico y contemplar las vistas he seguido camino

Etapa 2.Villardeciervos – Manganeses de la Lampreana
Pues como era de esperar la etapa de hoy ha comenzado un poco tarde ya que he estado en la cama hasta las 12:30 y finalmente he salido de Villardeciervos a las 13:30.
He hablado con un bicigrino que regresaba de hacer la vía de la plata y que se había caído por temor a los coches en una carretera sin arcén y tras ver que estaba bien y no necesitaba mi ayuda he dejado atrás Villardeciervos y me he dirigido hacia Ferreras de Arriba. En el camino he visto un cervatillo, bueno, me ha visto el a mi, que ha salido huyendo despavorido al sentir mi presencia y que no he podido retratar al no llevar preparada la cámara.
Cuando he llegado a Ferreras me he desviado sin entrar al pueblo por si acaso me liaba otra vez de fiesta y he seguido en dirección a Sarracin de Aliste atravesando la Sierra de la Culebra, en cuya parte mas elevada estaba pintado el suelo con el premio de la montaña de la vuelta a Zamora, supongo. Al pasar al otro lado de la sierra dejaba atrás la comarca de la Carballeda y me adentraba en la de Aliste cuya carne de ternera tiene denominación de origen propia.
Tras Sarracin he llegado a Riofrio, donde he parado a comer en un parque y al terminar de comer ha llegado la panadera de Sarracin, donde compre pan, y ha estado conversando conmigo un rato. Era una mujer muy simpática de Sevilla que vino a Zamora a pasar unos dias y ya lleva 10 años(cosas del amor).
Tras Riofrio he continuado y he visto unas construcciones muy curiosas que se llaman ” Las Mayadicas” que eran una especie de Corrales de piedra con el techo de ramas y escobas en las que solo había una puerta y se metía el ganado para protegerlo de los lobos que una vez que entraban ya no podían salir.
He vuelto a subir la Sierra de la Culebra para llegar esta vez a Tabara, que da nombre a su comarca, y he continuado hasta pasar por encima de un puente de piedra sobre el rio Esla en la cola del embalse de Ricobayo. Luego he cruzado la vía de la plata junto a Granja de Moreruela y he llegado a Villafafila donde no he visto ni una abutarda en sus humedales y desde aquí he puesto rumbo a Villarrin de Campos y hacia Manganeses de la Lampreana donde me tenían preparado el alojamiento para esta noch(No hay nada como tener amigos y parientes repartidos por la geografía española).
Aquí, hoy si, me he retirado pronto a descansar porque mañana toca llegar a Zamora y quiero hacerlo de día y con fuerzas para darme una vuelta por sus calles.

Etapa 3. Manganeses de la Lampreana – Zamora
Tras una noche de viento muy fuerte ha amanecido con el mismo aire y para mi desdicha lo voy a tener en contra por lo menos la primera parte de la etapa.
Me levanto y tras desayunar, lo primero que hago es reparar un pinchazo que tenía del día anterior y aun no había reparado. Así pues con la rueda hinchada, mas o menos, a eso de las 11:50 me dirijo hacia Pajares de la Lampreana donde me acerco a ver la ermita y prosigo ruta hacia Piedrahita de Castro donde había que salirse un kilometro de la ruta para ver el pueblo y allá que me fui llegando al mismo tras cruzar la vía del tren y llego a la iglesia en cuya puerta hay varios feligreses y preguntando a uno de ellos me dice que hoy es fiesta y que es San Roque, el día grande de la fiesta, y a continuación me encuentro a todo el pueblo en procesión(unas 25 personas) con un tambor y un clarinete abriendo la procesión tras la cruz.
Al deshacer el kilometro del desvío he ido conversando con un señor de Valladolid que venia de dar un paseo en bici y llegado al cruce que iba hacia Cerecinos del Carrizal nos hemos despedido y he proseguido esta carretera hasta que a la entrada de Cerecinos me esperaba una fuerte cuesta que nada tenía que ver con la llanura de campos de cereal que había atravesado anteriormente, y posteriormente porque hoy hasta pasado Toro todo han sudo campos de cereal y alguno de girasol mezclado entre medias.
Desde Cerecinos he ido hasta Aspariegos donde destaca respecto al resto del pueblo su Ayuntamiento de reciente construcción con piedra pulida y la iglesia que había sido recientemente restaurada en parte. A la salida, cruce el rio Valderaduey y me dirigí hacia Malva sin una triste sombra y con el todavía viento en contra, aunque por fortuna no tan fuerte como por la noche.
Saliendo de Malva había dos palomares tan típicos de Tierra de Campos y en mi ruta me encontré la localidad de Fuentesecas, en la que no puede comprobar su nombre, porque no encontré fuente alguna en el pueblo.
Proseguí hasta Pozoantiguo a cuya entrada me daba la bienvenida un gras silo de cereal y una iglesia y a la salida me decía adiós otra iglesia con un jardín en el que se podía pasar la noche perfectamente.
Apenas me quedaban 6 kilómetros para llegar a Toro y comer cuando de repente veo la rueda trasera por los suelos debido a un pinchazo que soluciono bajo un sol de justicia y por fin llego a Toro, donde a la entrada del casco antiguo, me da la bienvenida un arco de piedra muy vistoso. Visito el exterior de la Colegiata de Santa Maria la Mayor(S. XII) a cuyos pies como en un banco y me tomo un café en una terracita, para ver cuando iba a emprender la marcha que tengo un nuevo pinchazo en la misma rueda.
Reparado este ultimo, me doy una vuelta por Toro observando la cantidad de edificios históricos que posee y salgo de la localidad por la carretera de la azucarera dejando el casco histórico por otro arco, aunque menos vistoso que el anterior y cruzando el rio Duero desde donde hay una bonita panorámica.
Desde Toro hasta Zamora todos los cultivos son prácticamente de maíz dándole un aspecto muy monótono, solo roto por una mega-bodega que han construido después de Peleagonzalo. Luego, en Villalazan, busque por el pueblo una fuente sin éxito y preguntando a dos señoras me dijeron que no había, pero se ofrecieron a llenarme el bidón con agua fresquita.
Después llegua a Venialbo a cuyas puertas me esperaba un castillo estilo medieval, pero construido en pleno siglo veinte(Castillo de Villaferga) por un señor de la zona que por lo visto no tiene mucho dinero. Y así finalmente llegue a Zamora, donde me diriji al albergue de peregrinos, especificando que yo no lo era, y me dieron acogida, así que aquí pasare la noche y dejare la visita turistica a Zamora para mañana por la mañana.

Etapa 4. Zamora – Cibanal
Ojo!! Cambio de itinerario de la espiral
Bueno, pues como todo peregrino me he levantado a las 6:15 para desayunar a las 6:30 ya que daban desayuno en el albergue y por elismo dinero(donativo). Como aun era de noche he aprovechado para poner la crónica anterior y finalmente a las 8:00 he salido a dar una vuelta por Zamora, y no se ve Zamora en una hora, sino en una y media en bicicleta viendo lo mas importante o destacable.
He salido de Zamora hacia Pereruela(famosa localidad por su alfarería y de ello dan fe las tres empresas que hay a la entrada del pueblo y otras dos mas en el interior) atravesando un monte de encinas y posteriormente tierras son cultivar. En Pereruela he tenido que detenerme en la gasolinera a repostar, digo a reparar una incidencia con el cambio de platos, para la que necesitaba un alicate que me prestaron en la gasolinera.
Luego he cambiado de carretera hacia La Tuda, pero sin llegar a ella vuelvo a cambiar en dirección Almeida de Sayago. He pasado por otro enconar antes de llegar a Sobradillo de Palomares, donde comienzan a verse prados cultivados de hierba y delimitados por cercas de piedra, lo que denota la actividad ganadera de la zona. Luego he pasado por Mogatar donde estaba la fuente que busque el otro día en fuentesecas, ya que no conseguí sacarle ni gota. Continue hacia Fresno de Sayago, donde cogí agua pero tenía sabor a demasiado cloro y en cuanto llegue a Almeida y tras la foto de rigor al Ayuntamiento y a la Iglesia apareció una señal cuanto menos peculiar que ponía que a tres kilometros estaba el balneario y para evitar tentaciones me metí en el primer bar que me encontré a tomarme un par de cañas y una tapa de tortilla.
Así deje Almeida por una cuesta que me llevaba a la ermita de Gracia, donde había un escucha de incendios en su torre y estuvimos charlando un rato a grito pelao.
Continúe hacia Bermillo de Sayago, capital de la comarca sayaguesa, donde compre un pan y un refresco y comí en un banco junto a la carretera después de buscar sin éxito un parque por la zona. Después de comer me tome un café en el Bar Paco donde rellene los bidones con agua y hielo para seguir al menos un rato con el agua fresquita, aunque fue poco rato, ya que hacia un calor bochornoso que amenazaba tormenta. Y mirando las nubes me encontraba cuando de en medio de un rebaño de ovejas salieron corriendo hacia mi un mastín y otro perrazo que me hicieron poner en pie y a toda velocidad, pero parecía que los iba esperando por la diferencia de velocidades, a la vez les gritaba autoritariamente para que se alejaran de mi y no fue hasta que llegaron a una verja que había, y que yo no había visto, cuando dejaron de perseguirme porque consideraron que no era una amenaza para ellos. Y menos mal porque por esta zona se dan mucho los lobos y son perros adiestrados para luchar contra ellos.
Pasado el susto llegue al desvío de Pasariegos pero no me desvié a verlo y continue hacia Villar de Buey donde si entre a ver el pueblo que me daba la bienvenida con un deposito de aguas en forma de castillo y al fondo del pueblo estaba la iglesia en la que una de sus paredes tenía pinta de haber sido frontón hace algún tiempo y volví a la carretera por otra calle del pueblo y a unos 200 metros de la entrada anterior.
Continúe hasta pasa sobre un ramal del embalse de Almendra(rio Tormes) y llegue al cruce de Cibanal donde tampoco entre. Continúe hasta Fermoselle en donde entre por la entrada sur y tras subir a lo alto del pueblo, fui poco a poco descendiendo por el hasta llegar a su plaza mayor que estaba llena de talanqueras, pues eran fiestas(si Cedila, otro pueblo en fiestas) continua hacia la Casa del Parque y le hice un par de fotos por fuera decidiendo entrar después a visitarla. Así que volví a la carretera y me dirigí hacia Los Arribes del Duero y la presa de Bemposta, esta ultima ya en Portugal. Contemple el espectáculo que tenía ante mis ojos e inicie la subida deshaciendo el camino hacia Fermoselle y volviendo a atravesar los viñedos, frutales y olivares de la zona, ya que presentañun microclima que hace que se den estas especies.
Nuevamente en Fermoselle me dirijo a la Casa del Parque, que ya esta cerrando, pero me informan de un lugar en el pueblo donde poder acampar(junto al tanatorio municipal), pero mi intención es volver a Cobanal donde hay un camping y darme un bañito en la piscina, pero tampoco pudo ser pues la cierran a las 21h y llegue apenas cinco minutos antes.
Así que monte la tienda, me di una buena ducha, cene y me fui al bar a tomarme una caña y a la tienda a sobar.
Mañana la etapa será mucho mas corta hacia Ledesma(unos 50km) y pasare junto al embalse de Almendra, al que llaman “El mar de Castilla” debido a su extensión.

Etapa 5. Cibanal – Salamanca
Como la etapa de hoy iba a ser corta, no había necesidad de madrugar, así que a las 09:05 sonó el despertador y tranquilamente me Levante y recogí la tienda, cargue la bici y a las 10:00 estaba en el bar del camping desayunando. Aquí estuve una media horita hasta que finalmente partí en dirección a Cibanal pueblo(a un kilometro del camping) donde di una vuelta y estuve conversando con un señor, que recogía ciruelas, sobre la buena cosecha de este año. Luego continue hacia la presa del embalse de Almendra, donde descubrí un par de sitios para dormir al raso junto al embalse y comenzó el dique que tiene una longitud de casi cinco kilómetros. Aquí pude contemplar a un lado de la presa el “mar de Castilla” y al otro el supuesto cauce del Tormes, porque no se ve por donde va desde la presa. En mitad de la presa me detuve en uno de los miradores donde apareció un ciclista asturiano llamado Nestor con el que estuve charlando un rato antes de continuar la ruta. Y en dirección a Trabanca iba cuando Nestor me alcanzo y fuimos rodando juntos 3 o 4 kilómetros hasta un cruce en el que nuestras rutas se separaban. Así llegue a Trabanca donde me dirigí a una oficina de Informacion para que me dijeran que ver por la zona y me recomendaron ver el Parque Temático de la Arquitectura Tradicional y una antigua fragua. Me dirigí a ver el parque temático, donde había replicas de construcciones en piedra de corrales, pocilgas y refugios que se usaban en la antigüedad en el campo para proteger a los pastores y al ganado. Luego me dirigí a ver la fragua con la de la oficina de turismo y estaba enseñandomela cuando apareció por allí el antiguo herrero, un hombre de mas de ochenta años, que me explico con mucha emoción y con todo lujo de detalles como funcionaba todo y como hacia las herramientas y útiles que había por allí.
Después me dirigí a la localidad de Almendra donde cogí agua en una fuente. Como no va a haber agua por aquí teniendo el “mar” tan cerca. Después continue hacia Sardon de los Frailes atravesando varias dehesas y en una de ellas pude ver uno de los refugios que había visto en el parque de Trabanca. Aquí en Sardon me puse a comer en un parque que había, pero no pude coger agua ya que la única fuente que había ponía que no estaba tratada el agua y no se recomendaba consumir. Aun así, llene una botella con un litro y le eche una pastilla potabilizadora, por si surgiera la necesidad y no hubiera agua por ningún lado.
Luego continúe hasta Monleros, que era el pueblo donde veraneaba Nestor, y tras dar una vuelta por el pueblo entre al bar a tomarme un par de cocas y rellenar los bidones de agua con hielo. Esta parada me sentó de lujo ya que baje un montón la temperatura corporal, que era bastante elevada debido al calor sofocante que habían, llegando a estar cerca de los cuarenta grados.
Con nuevas fuerzas volví a la ruta hasta llegar a Villaseco de los Reyes donde haciendo honor a su nombre, la fuente del pueblo tampoco echaba agua, y era algo tan incomprensible, ya que estaba el embalse al lado, con lo que no puede ser por escasez, y además en casi todos los pueblos tenían bocas de incendio para los bomberos, que como echaran tanta agua como las fuentes….,
Desde Villaseco hasta Ledesma hay unos diecisiete kilómetros que recorrí atravesando multitud de dehesas ganaderas incluidas alguna de ganado bravo, o eso me pareció. Ya a la entrada de Ledesma, apareció una nueva dehesa para el club de las nueve arrobas, ya que estaba llena de marranos de pata, y lo que no era pata, negra.
En Ledesma, localidad hermanada con Soullans, entre al pueblo siguiendo las indicaciones de Informacion turística(aunque no la vi) y luego hacia el centro donde esta el recinto amurallado en el que se puede visitar el patio de armas en cuya puerta hay un monumento a las nueve arrobas, digo, al verraco. Luego me dirigí hacia la plaza mayor atravesando calles empedradas en las que había muchas casas en piedra muy singulares y en la plaza entre el la oficina de turismo que allí había para recibir informacion de lo que me quedaba por ver, ya que una gran parte ya lo tenía visto. Así me faltaban de ver otra parte de la muralla sobre el Tormes, el Palacio de Don Baltasar de la Cueva y la Puerta de San Nicolas, que era el ultimo acceso existente en su totalidad al recinto amurallado y desde la que descendí nuevamente a la carretera y cruzando el rio Tormes por el puente nuevo, pude observar el puente viejo y la ermita de Nuestra Señora del Carmen para seguidamente continuar en dirección a Salamanca, ya que al final Tonilupe no podía acercarse hasta Ledesma.
Así continúe aguas arriba el cauce del Tormes, pero ahora desde su margen derecha y no desde la izquierda como llevaba el resto del día, encontrandome una señal que indicaba “Baños de Ledesma” y como aquí no había bar para evitar la tentación tuve que mirar pa’lante y acelerar para llegar a Juzbado, donde cojo agua en la fuente y me encuentro el siguiente poema:
LA HORA DEL AGUA
Sabed que esta es la hora del agua.
Merecemos mirarla? Merecemos sus dones?
Acaso solo sea la hora de escuchar su murmullo
y dejar que los dedos discurran extraviados
por su corriente fría.
Llegamos a la fuente y a su estanque
para calmar la sed de no saber,
para callar de una vez por todas
y sentir bien unidos los dos labios
por las hebras de luz de la mañana.
Luego, el rostro ha caído sobre el agua
para abismarse en esa hondura humbrosa
que todo nos lo oculta en su silencio.
Mas al sentir el agua sobre el rostro
se rompe el espejismo.
Sentimos que la carne se estrella contra el suelo
que el rostro ha quebrantado el espejismo
de creer que el secreto
a punto estaba de ser desvelado.
Narcisos derrotados,
nos retiramos hacia atrás vencidos
por ese abismo espeso
de la luz en el agua.
No la toquemos, aunque sea su hora,
contemplemos callados su silencio.
Callar y contemplar el agua quieta,
sentir que solo somos en la paz
del alto mediodía
una fuente de sangre en el jardín.
Antonio Colinas. Libro de la Mansedumbre.
Leido por el mismo autor el día que inauguraron la fuente.
Con agua, ya para el resto del día, continuo hacia Almenara de Tormes donde veo su iglesia románica del siglo XII y su ermita (mas bonita que la iglesia para mi gusto) y continuo hacia Valverdon donde intento comprar pan sin éxito, pero escuchando una sinfonía de Mozart de fondo proveniente del patio de una cercana casa.
Prosigo hasta Villamayor, que por su proximidad a Salamanca se ha convertido en una zona residencial de chalets, pese a tener una iglesia muy bonita y finalmente tras dos rotondas y pasar por encima de una autovia llego a Salamanca, donde nadie de los que pregunto sabe donde esta el albergue y eso que hay varios y finalmente lo localizo a través de Internet y voy hacia el.
Así en apenas diez minutos llego al Albergue Juvenil Lazarillo de Tormes donde me dan una cama en habitación compartida pero que al final estoy yo solo y dejo la bici en un garage donde es el único vehículo que hay.
Me ducho, ceno y doy por concluida la espiral en el tramo de Zamora, a falta de una visita por Salamanca con Tonilupe.

Etapa 6. Visita a Salamanca
Tras coger un autobús para ir a Zamora a por mi coche, a eso de las 11:00 ya estaba en la estación de autobuses con Tonilupe para ir a conocer algo de Salamanca. Así juntos hemos ciclado por un carril bici muy bien acondicionado que tienen junto al Tormesvybhemos cruzado el rio por el puente de piedra, para adentrarnos en el casco antiguo y ver la catedral salmantina con su astronauta en la fachada principal, si, si, habéis leído bien, un astronauta en aquella época, quien lo iba a decir?
Luego hemos pasado por la casa de las conchas y hemos visto una terracita a la sombra en la que nos hemos sentado a tomar un par de cañas y unas croquetas y finalmente hemos paseado por delante de la universidad para dividir nuestros caminos. El hacia Cáceres y yo hacia mi coche para volver a casa.
Ha sido un placer conocerle y rodar un rato con el y espero poder repetirlo.
Ahora si, con esto, doy por finalizada la espiral en la provincia de Zamora tras cerca de quinientos kilómetros en cinco etapas y esta ultima etapa de turismo.